Niño de 11 años gana 50 dólares diarios. No podrás creer como lo hace.

Las estaciones del metro de Nueva York —Como en todas las estaciones del mundo— deambulan los sueños y la desesperación, el estrés y los rostros cansados y desapacibles que tan solo cambian de semblante cuando un niño de 11 años los sorprende con un letrero un tanto curioso.

Niño Ciro Ortiz consejos emocionales

Niño Ciro Ortiz en el metro de Nueva York.

“EMOTIONAL ADVICE $2,00” (Consejos emocionales por 2 dólares) Se lee en un trozo de caja de cartón. El letrero está escrito en mayúscula y con la ayuda de dos flechas intenta llamar la atención sobre los dos dólares, como si el solo hecho de ver un niño vendiendo consejos emocionales, no fuera ya un acto suficientemente llamativo.

El niño se gana 50 dólares en tan solo dos horas. —Su servicio de consejería abre los domingos de 12 pm a 2 pm— El apellido, el tono canela de su tez y su cabello encrespado delatan por lo menos una ascendencia latina.

¿Debe un niño de 11 años estar trabajando un domingo? Esta cuestión está más allá del alance de este  blog sobre emprendimiento. Haremos algo más útil: veremos que podemos aprender del niño Ciro Ortiz sobre negocios.

Tres cosas que podemos aprender de la historia del niño que vende consejos:

1. Se puede iniciar un negocio sin tener dinero: Para generar 50 dólares en dos horas, El niño Ciro de 11 años tan solo necesito de un pedazo de cartón, un marcador para escribir y actitud emprendedora.

2. Las ideas novedosas venden. Un niño vendiendo dulces o postres es algo que puedes ver en la calle o en la puerta de tu casa, pero que una persona que apenas inicia el sendero de la vida aconseje personas adultas, eso sí es originalidad —Ni el Dalái Lama en su infancia se le ocurrió esta idea— eso si es un golpe publicitario que atrae clientes.

3. El producto adecuado para el mercado apropiado. Empleados estresados, personas con cara de no saber qué hacer con sus vidas, este es el tipo de personas que transitan por las estaciones del metro.

¿Que necesitan? ¿Qué se les puede vender? ¿Por qué pagarían? Además de una taza de café que los estimule para seguir con su extenuante jornada; ellos pagarían por alguien que escuche todas sus tribulaciones y pesares. El pequeño Ciro, consciente o inconscientemente detecto un mercado con una necesidad y la suplió. Excelente actitud emprendedora.

Para todos aquellos que estén pensando en emprender esta historia puede resultar inspiradora. Si aún no te decides, ya sabes que por tan solo 2 dólares, puedes pedir consejo a un niño emprendedor.

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